DOS LOCOS
Somos dos locos en busca de un manicomio a puertas abiertas. Un lugar donde podamos entrar y salir sin que nos digan algo. Tenemos diferentes formas de ver las cosas, pero con un mismo fin: estar juntos. Y así estamos, juntos, tú y yo, de espaldas el uno al otro, tomados de la mano, y miramos nuestras vidas en direcciones opuestas. Queremos ir hacia donde estamos viendo, e intentamos llegar a dicho lugar, pero nuestros brazos no se pueden estirar. No, no se pueden estirar. ¿Qué debemos hacer? Queremos ir en diferentes sentidos pero la única forma de hacerlo es separándonos, dejándonos ir. ¿Qué tal si hacemos la prueba? Quizá en algún momento del camino, sin darnos cuenta, se vaya haciendo curva y forme un inmenso círculo, y así, cuando lleguemos al otro extremo de aquel círculo, al encontrarnos, nos podremos ver cara a cara, tú frente a mí, yo frente a ti, y podamos tomarnos de la mano, podamos mirarnos a los ojos, podamos ver la belleza que no podíamos ver mientras estábamos de espal...