CUANDO LA VEA POR PRIMERA VEZ
Me gustaría contarle, señorita, que me gusta mucho, de muchas formas, y de todas las formas. Podría llegar a quererla, y a mal quererla, pero tan solo para hacerle saber que hasta queriéndole mal la quiero bien. En secreto a veces la miro, y aunque no sea muy claro para mí debido a esta miopía, me pierdo en el resplandor blanco que hay en sus pupilas. La he visto casi sonriendo, y la he imaginado triste en distintos momentos, pero tan solo para poder consolarla en mis pensamientos. Si supiera, señorita, que desde que la conozco la admiro porque comparte conmigo la fascinación de la escritura, y sé también que por momentos usted me lee, y eso en cierto modo hace que más la quiera. ¿Le gusta lo que escribo, señorita? ¿Le he robado algún pensamiento? Discúlpeme, por favor, soy tan solo un simple hombre que a veces piensa de más, escribe de más, y la anhela de más. Soy un atrevido al referirme a usted al momento de escribir estas líneas, y sé que se sentirá aludida al reconocer mi for...