LA MOSCA SUICIDA
Estaba tomando mi sopa de gallina de la mañana del lunes. Escuchaba las canciones de Leuzemia y cantaba en mi mente las partes que me sabía. De pronto suena el celular, era ella, Jhazmín. - Telefónica del Perú, le informa que el número que usted ha marcado se encuentra temporalmente fuera de servicio. - Fuera de servicio te voy a hacer, chistoso. ¡¿Por qué no me has llamado?! - Te envié un mensaje. - Ay, sí, estuvo lindo, conejillo, gracias. Pero, ¡¿Por qué no me has llamado?! - Eres la mujer más bipolar del mundo, ¿sabes? - Calla, mongolo. Se puso a hablar de su viaje, de cómo había llegado, y mientras la escuchaba, regresé a mi mesa que da a la ventana, y mientras miraba la calle, sorbía de mi cuchara los deliciosos fideos de mi sopa matutina. La voz de Jhaz es extrañamente diferente por teléfono. Me preguntó que cómo estaba, que qué había hecho, y le conté sobre mi domingo, lo bien que la pasé con mis amigos en la playa. - Adivina a qué playa fui. - No me dig...