MEMORIA DEL TACTO
A veces pienso en cuando estábamos juntos, como cuando dijiste que te sentías tan feliz que podrías hasta morir. A veces me pregunto si esos momentos eran justamente aquellos en los que estábamos mucho más juntos que en cualquier momento, mientras hacíamos el amor. Hace mucho que no tengo idea de quién eres, por dónde andas, qué piensas y por qué haces lo que sea que hagas. Recuerdo también que solíamos tener las mentes unidas por algún pensamiento en común que decíamos al mismo tiempo o no decíamos porque uno de nosotros se adelantaba a decirlo. Parecía que de verdad éramos uno. Ya no te recuerdo, ya no tanto, ya menos porque tu rostro, tu sonrisa, tu voz y tu mirada se han ido desvaneciendo en el olvido. Trato de recordarte, lo incentivo a todo momento, pero es como si tu ausencia de verdad estuviera haciendo un buen trabajo. Él único recuerdo claro y perfecto, sin embargo, es el de tu piel. Si bien no recuerdo el color de tus ojos (aunque acabo de caer en la cuenta de que no lo sé ...