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BAJO LA OSCURIDAD

- Me gusta cuando tus manos recorren mi cuerpo.- Es miércoles, finaliza la tarde, empieza la noche. En la oscuridad, la toco, la palpo, la siento. No me pierdo ni un centímetro de su piel, dejo que me rocen todos los bellos de su cuerpo. Siento la suavidad, la aspereza, la firmeza. Recorro palmo a palmo su cintura, me salto con la mano su trasero pero hago puente con mis labios, mis dientes, y la muerdo suavemente. Recorro nuevamente con mis manos sus muslos, su rodilla, llego hasta sus pies. Son delgados. - Hace tiempo que no veo tus pies, pequeña.- - Verdad, ¿no? - Sí. Déjame acariciarlos. Ella cierra sus ojos. Ella se concentra. Me sigue con el pensamiento. Divide sus sentidos cuando mi cuerpo se apega al suyo, cuando mis manos la acarician, cuando mis labios la besan. Hay silencio. De pronto un sonido suave, un suspiro, ¡se ha dado cuenta! Estoy abajo de ella. Echa la cabeza para atrás, abre los brazos de lado a lado, se abre ella a mí, y suavemente la beso, lamo, ...

MIRADAS

La cosa es simple. Todo esto es porque te miro.  Todo esto es porque me dejas mirarte.  Puedo mirarme a través de tus ojos, y en ese reflejo busco mis ojos para poder verte aún más allá. El reflejo de tu reflejo en tus pupilas. Pareces lejana, pero te tengo tan cerca, mirándome. ¿Qué ves cuando me miras? Me gusta cuando conversamos en silencio, cuando detenemos el mundo a nuestro al rededor y somos solo tú y yo, uno frente al otro; y nos comunicamos en ese idioma que tú y yo hemos inventado en nuestro mundo: el idioma de las miradas. ¿Qué ves en mis ojos? No puedo ocultarte nada. De pronto encuentro la forma de decirte lo que estoy sintiendo. De pronto tú me entiendes todo. De pronto empiezo a tomar conciencia de las cosas que pasan. Soy consiente de mi respiración, del latir de mi corazón, de la sangre que fluye por mis venas, del crujido de mis intestinos, del sonido como bisagra de mis articulaciones. Soy consiente del tiempo, del viento en mi rostro, de los sueños...

USTED

Yo no la busqué, usted apareció.  Yo la seguí, usted no lo notó.  Yo la observé, usted sonreía. Yo la invité a salir, usted dio la señal de despegar.  Yo volé y prometí volver, usted continuó su vida. Yo volví, usted continuaba con su vida. Yo me gané un lugar en su vida, usted ahora está pensando en mí. Esa mañana de domingo del mes de octubre, era un día como cualquiera con los amigos de siempre en las actividades de siempre. La avenida Arequipa estaba repleta de patinadores, ciclistas, corredores y  skaters; y, como ya se lo expliqué, yo iba lento, lento, como disfrutando del día, de la tranquilidad que me transmite rodar con fluidez. No planeaba nada, como le digo, era un día como cualquiera, no buscaba nada, no esperaba nada, solo quería estar tranquilo, olvidarme de lo que había pasado hace unos días, ya sabe.. ella. Usted ya lo sabe. Yo había calmado ya hace mucho tiempo mi ser. Al igual que usted, quería estar bien, sin preocupaciones. Hakuna...

ME GUSTAS

Me gustas  por tus ojos en la noche,  son pequeños, casi imperceptibles,  apenas se notan tus pupilas, y puedo ver en ellos algunos sueños, tu razón de ser,  y no importa cuándo ni a qué hora, sigo viéndome a través de ellos. Me gustas por tu voz en medio del ruido,  puedo ver cómo tus labios se mueven mientras me hablas,  el débil sonido de una risa juguetona, cuando pronuncias mi nombre,  y cuando piensas en voz alta que de alguna forma me quieres. Me gustas  por tus oídos bajo tu cabello,  tus pequeños aretes pegados a la oreja,  la atención que me prestas cuando te hablo,  cuando te crispas la piel mientras te beso por debajo,  cuando entre risas te das cuenta que mi lengua toca tu oído.  Me gustas por tu cabello enrulado, cuando se desordena después de estar conmigo, mientras te lo arreglas y al mismo tiempo me dices: 'Siempre pasa esto contigo'. Me gustas por tu risa infantil, esas risa...

ELLA ES

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Ella es comer. Ella es canción. Ella es cantar. Ella es fumar. Ella es patinar. Ella es bailar. Ella es cosquillas. Ella es frágil. Ella es ternura. Ella es felicidad. Ella es bonita. Ella es inteligente. Ella es mensa. Ella es amistad. Ella es complicidad. Ella es conversación. Ella es fuerza. Ella es valiente. Ella es tranquila. Ella es seria. Ella es risa. Ella es enfermera. Ella es parque. Ella es día. Ella es tarde. Ella es noche. Ella es sueño. Ella es dormir. Ella es el día siguiente. Ella es sus manos delgadas. Ella es sus pies manchados. Ella es sus dientes chuecos. Ella es sus ojos marrones. Ella es su cabello corto. Ella es su piel morena. Ella es sus besos rojos. Ella es intensa amarillo. Ella es inspiración verde. Ella es estas líneas. Ella es mi pensamiento. Ella es mi preocupación. Ella es mi calma. Ella es la canción que le canté. Ella es las canciones que canta. Ella es la canción que...

HOLA, 2017

Me había olvidado de ciertas cosas. De cubrirme los ojos cada vez que miraba al sol, de acomodarme el cabello después de un viento fuerte, de cambiarme de ropa húmeda por otra seca y limpia, de buscar una sombra para no quemarme más la piel; porque ya no hacía tanta falta que digamos, ahora solo la veía a ella sonreír, hacer alguna que otra mueca, escuchándola decir que también está viendo que yo la veo, que tiene 'vista panorámica'; el viento dejó de preocuparme, pues creo que hasta le gusta que ande despeinado, juega con mi cabello y me dice frentón, frentón, qué frentón eres, chino; y la ropa húmeda se secaba con el sol encima nuestro, y la sombra solo cuando estuviéramos en el carro y de regreso a casa. Cuando estaba lejos de ella, en aquel viaje, me pasaba las tardes mirando las puestas de sol, pensando que ella hacía falta acá, que los atardeceres no son lo mismo sin ella. A veces llovía, pero inmediatamente salía a ver el cielo después de la lluvia y recordaba su so...

¿LA ÚLTIMA DEL AÑO?

Uno vive de los recuerdos porque es lo único que le queda después del final. Me atrevería a decir que incluso recordamos después de muertos. Si hay algo que de verdad debemos perder es eso, el recuerdo. El recuerdo hace que uno extrañe de lo bueno hasta lo malo, y desde lo malo hasta lo bueno; damos un sin fin de vueltas y vueltas, hacemos un círculo cada vez más enorme. Para olvidar se hace ejercicio, es la forma en que uno despeja la mente. Ve al gimnasio, juega fútbol, maneja bicicleta, patina, o corre. No recuerdo dónde lo leí, pero era algo como: 'correr no me lleva a ningún lugar'. Si das vueltas, obviamente no llegarás a ninguna parte. No tengo ni la más remota idea de por qué escribo esto, pero, en fin... Había pensado en quererla, atreverme un poco, revelarme contra mi suerte y sentarme frente a ella, hacerle reír, mirar sus brackets, empujarla de espaldas sobre la cama, y entre molestarnos y jugar a tocarnos, le diría, 'sé mi chica, gatita'.  Qué buen...