Entradas

ISABEL

Imagen
Es raro cómo uno se deja absorber por el cuerpo de un amor pasional. Va más allá del amor, más allá de la razón; y es curioso entrever el amor y la razón al mismo tiempo, como si tuviera algo que ver lo uno con lo otro. Uno solo piensa, y deja de razonar, en esa persona desde que se mete en tu cabeza. Notas cómo se te acelera el corazón, y de pronto sientes una obsesión por quererla, por tenerla entre tus brazos, amarrar tus piernas con las suyas, por envolver su piel con la tuya. Hasta que llega el punto en que te olvidas casi por completo de ti. Digo, 'casi', porque hay quienes podemos sobrevivir, hay quienes fuimos aprobados por la Selección Natural, hay quienes conservamos nuestro instinto de supervivencia; y es cuando empiezas a pensar en ti, en darte cuenta de lo bajo que, probablemente, estás llegando. Entonces cuando tu razonamiento empieza a prevalecer, a resurgir entre las cenizas, olvidas a fuerza de razón al amor. Te preocupas más por ti, quieres salir de esa cárce...

THALIA: seis años atrás.

Imagen
De pronto mi mente me lleva a algún punto del tiempo del pasado, quizá en un mundo paralelo al de la realidad, en una tarde apunto de hacerse noche, caminando sobre un suelo de madera lleno de arena de playa, y la brisa fría golpea el rostro de Thalía, que está sentada en un lugar aparte del círculo que habían formado los amigos, mirando el mar con nostalgia, pensando en quién sabe qué cosa, estando junto a nosotros, pero sin estarlo. Nunca me dio la impresión de estar del todo con nosotros. Pero, ¿quién está del todo junto a uno? Siempre pensamos en algo aparte. Parece tener frío.  Habíamos salido todos de la academia, un fin de semana, con nuestras mochilas llenas de cuadernos, y también licor. Jóvenes aún, sin preocupaciones. O quizá todas las preocupaciones. Cuando uno es adolescente, se preocupa por cosas de adolescente, y ya es un mundo entero para nosotros. Pero no le quito la mirada mientras me acerco a ellos. Blas es un amigo 'sano' , no es de evadir las clases ...

CONVERSACIONES, NOVIEMBRE DE 2014

Imagen
09/11/2014  00:11 horas Yo:  Milenka, hola. ¡Ayúdanos! 00:44 horas Milenka:  No mandes nada al celular de ella. Mi mamá lo tiene confiscado. 01:10 horas Yo: Dile esto con bastante precaución, por favor. Le dejaré una carta en el puente UNI, cerca hay un jardincito pequeño, como quien yéndose a tu casa, por donde venden libros. Subiendo hay un montón de plantas enrejadas. Dile que busque en el arbolito, cerca. Esta es una foto que tomé cuando me venía. Dile que la quiero un montón, que el lunes la recoja a las 07:30, después de dejar a tu hermanita al cole y solo si no está tu mamá. Que tenga cuidado. Ahí le explico todo lo que haremos. Si no encuentra la carta, dile que dejaré una copia en la señora Yvonnett y el señor Javier, que lo recoja solo después de la universidad. Y, por favor, Milenka, borra esta conversación ni bien termines de leerlo. Que espere y sea paciente y que se calme, que no conteste y que intente hacer las pases con Alex, que lo...

SUEÑOS EN LA MONTAÑA

Imagen
Me pregunto qué habrá en esa isla. Nunca he ido, y tampoco he visto que haya ido gente. Si tan solo pudiera ir, pero siento algo extraño, siento como si no debiera hacerlo; y que si me acerco a los tipos que alquilan los botes, me van a mirar feo, y se negarían a llevarme. Claro, sé que solo es mi paranoia, mis dramas; pero si arreglo los pensamientos que rondan mi cabeza, sé que quiero ir solo, sin que nadie más lo sepa. El mar está bravo, y sentado en el borde la muralla de La Punta, veo a duras penas por la neblina aquella isla. Si me fuera nadando, creo que me ahogaría. Siento como si todo esto fuera mi vida, mis problemas, y los pensamientos; nada se puede ver más allá de lo que tengo cerca, pues hay situaciones que lo nubla todo a mi alrededor, y por temor, no me atrevo a ir más allá de lo que tengo cerca de mí, donde deseo. ¿Por qué existe el miedo? Las olas rompen sobre las piedras, y las observo. Debería al menos apreciar y amar lo que tengo a mi alcance, entonces. Así que la...

INSOMNIO

Imagen
A veces camino cerca de aquel parque donde solíamos pasar las mañanas, donde conversábamos hasta llegar al borde del atardecer; y por las noches, donde la oscuridad era cómplice de nuestros juegos. No niego que me tienta la idea de sentarme una vez más ahí contigo, y para calmar mis anhelos voy y me siento solo ahí, como las veces que pasaba el rato esperándote llegar, esperando verte doblar esa esquina y sonreírme desde lejos.  Nunca más haz de llegar.  Entonces me recuesto sobre el pasto, miro hacia arriba con la cabeza sobre mi mochila, y recuerdo aquel día cuando te pedí permiso para poder besarte por primera vez. Y cerré los ojos para imaginarme tu cuerpo junto al mío, el olor de tu cabello corto y ensortijado, y el sonido de tu voz que se perdía una vez más en el vacío de otro día que vivo sin ti. Ojalá las personas que se van de tu vida se llevaran consigo también los recuerdos. La recuerdo hoy porque la quiero, y en cierto modo, la extraño. El deseo ...

TODO BIEN, HASTA QUE... ¡PUM!

Imagen
- ¡¿Hemos estado teniendo sexo durante ocho horas?! - Dijo, alarmada, con una expresión en el rostro lleno de incomprensión. - Qué poco productivos somos... - Continuó, riendo.  Mirándome con esos redondos ojos negros, una luz de picardía se asomaba lentamente. Su lengua saboreaba sus labios al verme frente a ella, desnudo, y preguntó: -¿Otro?- - ¡Por supuesto! - Contesté.  La vi bajar del carro como a las tres de la tarde, en el paradero que está frente al Molitalia de la avenida Venezuela. Yo la esperaba en el puente peatonal, con la intención de enseñarle que debe ser responsable y no cruzar por la pista. De alguna forma lo aprendió, y yo estaba feliz por eso. Me buscó donde ella ya sabía que habría de encontrarme, y caminó con su andar de pato hasta donde estaba yo, se lanzó sobre mí, rodeando mi cuello con sus brazos, y me dio un beso rápido, fugaz, y preguntó si había esperado mucho. Nos quedamos conversando ahí por un rato. Las preguntas de rutina, tal vez. Cóm...

ALGO NUEVO QUE TE VA A GUSTAR

Imagen
A las tres de la madrugada me encuentro frente a la puerta de tu casa, con la casaca amarrada a la cintura, y quiero tocar fuerte y gritar tu nombre, esperar a que salgas buscando callarme, y mientras miras al rededor cuidando de que nadie nos vea, te suelte algún discurso improvisado en la que te digo mil y una veces más lo mucho que te necesito. Abrazarte y balbucear como pueda que te quiero... Te quiero. Cuatro días antes. Tuve ciertas complicaciones después de esa noche en el techo de mi casa. Cogí un resfriado. Entre jugar con mis estados de ánimo, los buenos y los malos, escogí estar de buenas sin importar nada de nada. Retomar mi estilo de vida de hace unos meses, practicar más deporte, hacer mis tareas, trabajar con mucho más ganas, y buscar ser de ayuda con las personas que la necesiten. Así fue como empecé a jugar. Cogí un limón, lo atravesé con una aguja, lo amarré a una pita, lo colgué a mi cuello y lo cubrí con la casaca. Fui al trabajo, hacía calor, los muchach...