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FELIZ ANIVERSARIO, FIEE.

  Ingresé a la universidad hace 2 años y medio. El primer examen del año 2013 de la Universidad del Callao. Ingresé a la primera y en un puesto que me ubicaba en los 10 mejores, yo como décimo. Ese ingreso solo fue para probarme a mí mismo que podía con un examen de admisión, que estaba listo para lo que se venía: el examen de admisión a la UNI. Era mi segunda oportunidad, era para lo que me había preparado a conciencia todo un año y también era la última pues ya no contábamos con más dinero. Día uno, primer examen, cultura general, razonamiento matemático y verbal, cultura general y actualidad: no fue el mejor examen, pero tampoco el peor. Día dos, segundo examen, matemática: mejoré en esta, me subió al puesto seiscientos y me daba la esperanza de dar un buen último examen e ingresar. Día tres, tercer y último examen, física y química; física, mi mejor materia: 19 de nota; química, no la mejor: 12.  Esperanzado en un ingreso, volví a casa tranquilo, conciente de todo ...

SIENTO QUE ESTOY VOLANDO

Ella: Te necesito acá conmigo... tú eres mejor editor que yo. Él: Claro, yo soy mejor editor. Ya era octubre, era más de una semana en que por fin nuestras líneas de vida se habían intersecado y empezaban a vivir en paralelo, nuestras líneas de tiempo se reflejaban en la del otro, confundidos en la certeza del destino. Él: Oye, hoy voy a ir a tu casa, dame tu número de teléfono para no estar tocando tanto tiempo afuera. Ella: Claro, para no estar tocando la puerta. Un día como hoy estaríamos conversando muy amenamente hace un año. Felices, ignorantes, curiosos el uno del otro, descubriéndonos y abriéndonos para permitirnos entrar. Una tarde del 31 de octubre. un viernes de fiesta en mi universidad, decidí salir en busca de esa chica de lentes, cabello alocado, ojos pequeños y una bocaza enorme que me sonreía como una niña al verme llegar a su casa. ¿Acaso, tal vez, porque de verdad era una niña? Ya es una mujer, una mujer inteligente. Mis amigos me hicieron prometer q...

La vecina.

De pronto se me dio por darme una resfrescante ducha. Estaba estudiando desde las 7:30 de la mañana y ya era muy pasadas las horas de almorzar. Busqué la toalla, el jaboncillo y el shampoo para bañarme completo de una vez y ahorrarme el cansado trabajo de hacerlo mañana temprano para ir a la universidad. Después de relajarme sintiendo la artificial lluvia de agua sobre mi cuerpo, regresé con la toalla puesta en la cintura y sosteniendo con mis manos los implementos usados. Un inusual sonido provenía del cuarto de uno de los inquilinos con quien comparto el piso, e hice silencio para escuchar mejor, pues de verdad me despertó algo más que la curiosidad. Eran gemidos, gemidos entrecortados de una mujer que entre susurros le pedía más y más a quien había de ser el inquilino mencionado. Buena, campeón, pensé. Caminé dos pasos y se abrió la puerta de la habitación contigua, era la vecina. La vecinita tiene antojo, se me ocurrió pensar ese momento. Como siempre, me sonrió, tímida, coqueta, ...

Octubre, viejita linda, es octubre.

Como que a veces pierdo el rumbo. Como ahora, por ejemplo: ya no recuerdo qué iba a escribir. Jajaja, no hay remedio.  Había pensando en escribirle cartas otra vez. Hacerle la propuesta de escribirnos otra vez aunque no fuera con la temática anterior, sino escribirnos cosas de nuestras vidas diarias o pensamientos que nos asalten de repente y queramos compartirnos. ¿Será saludable eso? Cuando estás enamorado ya nada es saludable, después de un rompimiento, me refiero.  Ya no sé nada de ella. Ya he dejado de averiguar las cosas que hace. Ya no la pienso como antes, si acaso también no la quisiera como antes, quizá sería todo mejor. Antes iba a su instituto a espiarla, jajaja, más divertido que nunca en mis escondites ideales para que no me viera. Imaginaba que yo era aquel prócer del amor, Florentino Ariza, de El amor en los tiempos del cólera, cuando iba al parque de siempre con el libro de siempre a la hora de siempre a sentarse bajo el árbol de siempre para ver pasar a ...

Jhazmín & Jaime J&J

Como todos los días, solo salía a caminar al bosque por la noche, y sentía que esa noche era algo muy especial, porque estaba lloviendo. De alguna forma a él le gustaba caminar bajo la lluvia, relajar los brazos, cerrar los ojos, levantar la cabeza y sentir que las gotas golpeaban sutilmente su rostro. A veces abría la boca para beber la lluvia y después se reía de esa tontería tan agradable. Atravesó el montón de árboles hasta llegar al río, vio la luna reflejada en las cristalinas aguas y se dio cuenta, otra vez, lo magnífica que es. En medio estaba Rouss, así se llamaba la piedra grande en medio del río, donde solía sentarse a calmar el alma. -Hola, Rouss, está lloviendo, ¿no es hermoso?- le decía a la enorme piedra mientras golpeaba suavemente su lomo.- Ya verás que en un rato acaba todo y te leo un cuento, ¿vale?. Cuando niño era, él solía leer mucho, sus papás siempre le compraban libros grandes o pequeños y él siempre las leía y escogía las mejores para venir al río y leérs...

De YO para TÚ.

¿Sabes? Tengo la ligera sensación de que aún me espías, o esa idea la llevo en la mente para hacerme sentir mejor, es por eso que te escribo estas líneas que son tuyas, como las tantas otras que he escrito, y tengo el deseo de que llegue hasta ti, pero con la secreta esperanza de que no lo hagan.  Esta historia fue pensada hasta ahora por ti, pues has sido la protagonista que dictaba el guión según los impulsos de tu corazón y yo, bueno, yo soy el que te escribe. Tanto tú como yo nos necesitamos, pues tú eres la historia que escribir y yo el escritor quien escribe tu historia.  En mi última carta, la que no te pude entregar, te escribía muchas cosas que podríamos haber hecho para seguir juntos. Entiendo que estés molesta. Claro, es lo más obvio, te lo dije: "Puede que sea un idiota, pero también soy un tonto, y le tengo que sacar provecho."  ¿Alguna vez has hecho algo que no era necesario hacerlo porque el resultado iba a ser el mismo? Te explico: muchas veces ...

CONVERSACIONES: MOTIVACIÓN

No te estás sintiendo bien ultimamente, ¿verdad? - No muy bien, pero ahí vamos. ¿Por qué no, eh? - Si lo preguntas de forma general, es por causa de asuntos de la familia que no he podido resolver. Creo me están afectando. ¿Y cómo tendría que preguntar para que sea de forma más precisa? - No me expliqué bien. No era general, era personal. Por otro lado, creí que te referías a que podía estar sintiendo dolencia física al relacionarlo con mi visita al médico. Pues ni me acordé de ello. Disculpa la sinceridad y lo distraído que ando. Por cierto, ¿qué mal te aqueja? - Jajaja, dime, ¿a qué vino la suposición acerca de sentirme mal? Pues creo que fuiste muy explícita diciendo "No muy bien, pero ahí vamos". - No, antes de eso, ¿o solo preguntaste al azar? Ayer dijiste que estabas triste. La tristeza deja secuelas. Además, muy poco me sueles contar de cómo te sientes y como lo has hecho, supongo que estás mal. Además, la foto bajo la lluvia. I...